Posted by: APO | 22 April 2008

EL INFORME SOBRE DATOS Y CIFRAS DE LA GLOBALIZACIÓN SE DARÁ A CONOCER EN UNA CONFERENCIA DE PRENSAEL 22 DE ABRIL


UNCTAD/PRESS/PR/Accra/2008/024*

 

EL INFORME SOBRE DATOS Y CIFRAS DE LA GLOBALIZACIÓN
SE DARÁ A CONOCER EN UNA CONFERENCIA DE PRENSA
EL 22 DE ABRIL

 

El compendio demuestra que, aunque el crecimiento de los países en
desarrollo se ha disparado, la brecha con los países desarrollados
sigue siendo enorme

 

Ginebra, 22 de abril de 2008
- En el informe Development and Globalization: Facts and Figures 2008 de la UNCTAD se señala que el rápido crecimiento económico registrado por los países en desarrollo y en transición desde 2002 ha reducido levemente la abismal brecha existente en términos de riqueza entre los países desarrollados y en desarrollo. Pero esta brecha sigue siendo considerable.

 

La publicación, la segunda de la serie Facts and Figures, se dará a conocer en una conferencia de prensa el 22 de abril durante la XII UNCTAD, en Accra (Ghana).

 

En la reseña de este compendio de estadísticas económicas y análisis del desempeño económico, el comercio y la inversión se afirma que la relación entre el producto interno bruto (PIB) per cápita de los países desarrollados y en desarrollo se redujo de 20 a 1 en 1990 y 16 a 1 en 2006. Aun así, los países desarrollados, que sólo representan el 16% de la población mundial, produjeron el 73% del PIB mundial nominal en 2006, aunque esa proporción representa una baja con respecto al 80% de 1992.

 

Según el compendio, el avance de los países en desarrollo ha sido rápido y todas las regiones en desarrollo se han visto favorecidas por las tendencias al crecimiento, registradas en los últimos años, pero hay algunas diferencias importantes: la expansión del PIB per cápita entre 2003 y 2006 fue del 6,2% en Asia, el 3,7% en América Latina y el Caribe y el 3,0% en África.

 

Desde la publicación de la primera edición de Facts and Figures en 2004 se han producido importantes cambios. El Secretario General de la UNCTAD, Supachai Panitchpakdi, se refiere en el prólogo del informe al “rápido” y “fundamental” despegue de las economías en desarrollo: “Actualmente se considera que los países en desarrollo más grandes y de más rápido crecimiento estabilizan la economía mundial debido a su dinamismo y su apertura. Los países en desarrollo representaron el 37% de las exportaciones mundiales de mercancías en 2006, mostrando una tendencia ascendente. Además, como muchos países en desarrollo han logrado un superávit en cuenta corriente, se han convertido en importantes proveedores de capital para el resto del mundo”.

 

Los grandes saldos en cuenta corriente, o los “desequilibrios mundiales”, son un tema recurrente en los debates sobre política económica internacional. Según el informe, para mitigar los desequilibrios mundiales y lograr efectos positivos, es fundamental que se haga un esfuerzo multilateral responsable en lugar de presionar a partes del mundo en desarrollo. La aplicación de un enfoque macroeconómico internacional bien coordinado ampliaría considerablemente las posibilidades de los países más pobres para consolidar las recientes mejoras en el crecimiento económico.

 

El Sr. Supachai añade que, “teniendo en cuenta que la globalización económica pone en tela de juicio gran parte de nuestros conocimientos”, en la edición de 2008 del informe “se da especial importancia al aspecto analítico y se ofrece una explicación de las nuevas tendencias de la economía”. El informe contiene capítulos sobre el crecimiento mundial y la composición de la demanda; la balanza de pagos y sus determinantes; los recursos externos; el comercio internacional de mercancías y de servicios, y la población.

 

Los datos estadísticos presentados revelan que el comercio entre países en desarrollo, comúnmente denominado “comercio Sur-Sur”, se triplicó entre 1995 y 2005. No obstante, en el informe se señala que, a pesar de la impresionante evolución del conjunto de países en desarrollo en los últimos años, los avances registrados por los menos adelantados y otras economías de bajos ingresos han sido lentos y éstos han seguido dependiendo esencialmente de las exportaciones de productos básicos de bajo valor añadido. Esos países se han visto afectados por el deterioro de la relación de intercambio y de la notable volatilidad de los precios mundiales. A pesar de que en los últimos años los índices de precios nominales de todas las categorías de productos básicos distintos de los combustibles se han mantenido por encima de su tendencia decreciente a largo plazo en términos reales, en su mayoría los precios reales de los productos básicos siguen siendo muy inferiores a los niveles de la década de los setenta y principios de los años ochenta. Sólo los precios reales de los minerales, los minerales metalíferos, los metales y el petróleo crudo han superado esos niveles.

 

Otro dato de interés es que el número de habitantes de países en desarrollo que viven con menos de 1 dólar al día se redujo de 1.250 millones en 1990 a 980 millones en 2004. En el África subsahariana, la proporción de la población que vive en condiciones de extrema pobreza se redujo de 46,8 % a 41,1% durante ese período, y los avances más significativos se registraron a partir de 2000. Sin embargo, el ritmo actual de reducción en esa región es demasiado lento para cumplir el objetivo de desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la extrema pobreza en el mundo para el año 2015.

 

A partir de 2000, el valor nominal de la asistencia oficial para el desarrollo empezó a aumentar rápidamente y superó los 100.000 millones de dólares en 2005. Sin embargo, esta tendencia nominal oculta el hecho de que gran parte del incremento de esta asistencia corresponde a iniciativas de alivio de la deuda excepcionales. En términos reales, la asistencia oficial para el desarrollo de los 23 países miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) equivale a alrededor del 0,25% del ingreso nacional bruto de los donantes. Este nivel es similar al de 1990, y muy inferior al objetivo del 0,7%.

 

En el informe se hace referencia a una fuente de ingresos para los países en desarrollo que suele subestimarse: las remesas de los nacionales que trabajan en el extranjero. En 1996, las remesas ya superaban la asistencia oficial para el desarrollo dirigida a esos países y se habían convertido en la segunda fuente de financiación para los países en desarrollo (177.000 millones de dólares en 2006). Además, estas corrientes inciden en forma directa en la reducción de la pobreza ya que, según el informe, las remesas suelen ir directamente a los grupos pobres y en muchos casos aislados, y se destinan a satisfacer sus necesidades básicas.


 


Categories

%d bloggers like this: